Un año más, y ya vienen siendo unos cuantos, Pozuelo de Alarcón vuelve a aparecer en las portadas de los medios gracias a uno de los mantras más conocidos y repetidos acerca de la ciudad: “Pozuelo, el municipio más rico de España”[1].

La noticia abre con una contraposición entre el municipio que se define como el más pobre de España, Zahínos, con una renta media anual por habitante de 10.577 euros, frente al más rico, Pozuelo en este caso, con una renta que se eleva hasta los 69.136 euros de media por habitante. Estos datos se han extraído a partir de las declaraciones del IRPF del año 2015.

A primera vista, no solo resulta chocante la amplia diferencia existente entre ambos municipios, sino también la presencia de hasta otras cuatro poblaciones pertenecientes a la zona noroeste de la Comunidad de Madrid, entre las diez con mayores rentas del estado. La imagen que se desprende de esta última observación puede hacer pensar que, efectivamente, este grupo de municipios ha hecho los deberes y se ha asentado como la imagen a seguir por el resto de poblaciones del país.

La potente capacidad discursiva que aportan este tipo de datos puede hacer olvidar varios aspectos esenciales sobre lo que se está tratando y que, por tanto, presenta varias preguntas a tener en cuenta: ¿La renta media plantea una fotografía ajustada a las características de la población sobre la que se está tratando? ¿Esa renta se encuentra concentrada o distribuida entre sus ciudadanos? Pasemos a desgranar estas cuestiones.

Tradicionalmente, cuando se habla de indicadores sociales numéricos, se recurre a la media porque resulta una medida intuitiva que suele permitir comparar en base a un mismo marco. Sin embargo, el hecho de ser el indicador estadístico más célebre no lo convierte necesariamente en el que mejor capacidad descriptiva tiene sobre la realidad, pues se ve muy influido y distorsionado por los casos extremos tanto inferiores como superiores. Esto quiere decir que, para el caso que nos ocupa, se podría tener el 95% una población con una renta media como la del resto del país (25.582 euros), pero si resulta que el 5% restante acumulan cantidades sustancialmente altas de renta, el indicador se vería sensiblemente desplazado hacia arriba.

¿Qué relación tiene el punto anterior con los municipios que nos ocupan? La zona noroeste de la Comunidad de Madrid se viene caracterizando en los últimos años por estar conformada por ciudades dormitorio donde se han ido concentrando liberales profesionales con niveles elevados de renta declarada, así como personajes públicos cuyos niveles de ingresos son incluso mayores. Estos ciudadanos, además, se suelen concentrar en zonas eminentemente residenciales, alejadas de los núcleos tradicionales de población, como es el caso de la urbanización de La Finca en Pozuelo de Alarcón.

De esta manera, hilando ambas cuestiones, cabe esperar que la presencia de este tipo de perfiles en poblaciones que antaño no se caracterizaron por destacar especialmente en este sentido, pueda estar ocultando la realidad de personas que no gozan del mismo estatus o las condiciones que sus vecinos más afortunados.

Así, un número relativamente reducido de vecinos con rentas muy altas puede proyectar una imagen que no necesariamente sea la que se ajuste a la realidad del municipio, pues una media muy alta no implica que todos los habitantes perciban esos niveles de renta por igual. El estudio que llevó a cabo la fundación FEDEA en 2014[2], en relación a la renta y su distribución en distintos municipios del país entre los años 2004-2007, corrobora esta idea, situando a municipios como Pozuelo o Boadilla del Monte en posiciones donde tan solo el 1% de la población ya concentraba en torno al 22% de la renta total de dichos municipios.

Esto nos lleva precisamente a la segunda cuestión importante del tema que nos ocupa: Si pocos son los vecinos que acumulan rentas tan altas, aquí se puede esperar que, efectivamente el indicador de la renta media se encuentre profundamente distorsionado, pues proporcionalmente son pocas personas aportando un volumen demasiado importante de renta al conjunto de la población, elevando inexorablemente el valor del indicador. Cuando se producen semejantes diferencias, se puede hablar no solo ya de que existe desigualdad, sino que además esta resulta tener una dimensión y alcance bastante importantes.

La manera en que suele medirse esta desigualdad es a través del indicador conocido como Índice de Gini, que expresa la manera en que se encuentran distribuidas las rentas con un número entre 0 y 1, donde 0 implicaría una perfecta distribución de renta entre individuos y 1 que tan solo una persona acumularía toda la renta disponible. Así, en la línea de lo ya expresado, el estudio de FEDEA proporciona los Índices de Gini para las siguientes poblaciones: Pozuelo (0,58), Boadilla (0,52), Majadahonda (0,50), Las Rozas (0,52). Teniendo en cuenta que la media del conjunto del estado en 2008 era de 0,32 y de 0,35 en 2016, de acuerdo al INE[3], los datos de la zona noroeste no hablan precisamente bien sobre la desigualdad existente en estos municipios, habitualmente camuflada bajo cifras y estadísticas que, si no son leídas de manera crítica, pueden llevar a equívoco y ayudar a generar discursos fuera de foco.

Por tanto, se podría añadir al artículo del que parte este escrito que, posiblemente, la zona noroeste de la Comunidad de Madrid no solo sea la más rica del conjunto del estado, sino también la más desigual, pues la presencia de ricos no elimina la de pobres. Esto plantea toda una serie de retos relacionados con la visibilización de este fenómeno que no resultan nada sencillos de abordar cuando el mantra de la prosperidad ya se encuentra asentado e inserto en el imaginario popular de estas poblaciones.

Por tanto, una vez más se demuestra que no solo las cifras son importantes, sino también la manera en que estas se leen, así como la necesidad de conocer cómo están construidos los indicadores sociales con el objetivo de ser capaces de entender sus limitaciones y saber aplicarlos para las situaciones para las que mejor se ajustan.

[1] https://elpais.com/economia/2017/10/17/actualidad/1508262262_409357.html

[2] http://www.fedea.net/renta/

[3] http://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=9966

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