Bienvenidas y bienvenidos a la sección «Desiguales» de Logokracia, un espacio de divulgación y difusión de conocimiento en relación a la desigualdad, que pretende ser ilustrativo y entretenido, a la par que riguroso, acorde a los estándares que todo desarrollo científico requiere para ser una herramienta capaz de describir de manera adecuada la realidad social que nos rodea.

Para ello, daremos el pistoletazo de salida a esta sección con el concepto principal que aquí nos ocupa: la definición de la desigualdad.

La desigualdad es un aspecto de la realidad que no suele resultar ajeno y que se encuentra presente en una gran cantidad de dimensiones de la vida social: el género, la dependencia, la clase social, la etnia, etc. No todos los tipos de desigualdad se manifiestan de la misma manera, ni son igual de evidentes, ni se pueden atajar aplicando las mismas soluciones.

Pero antes de nada, ¿qué es la desigualdad social? Macionis y Plummer, en su manual de Sociología General, explican que la desigualdad surge cuando las diferencias que se dan entre individuos y grupos en la sociedad resultan socialmente significativas (Macionis y Plummer, 2005: 187)[1].

Se podría decir que la desigualdad, aunque constituya un sub-campo de estudio dentro del ámbito de diversas Ciencias Sociales, como la Sociología o la Economía, se muestra ciertamente transversal y resulta posible describirla y estudiarla desde distintos puntos de vista.

Sin embargo, el enfoque que se suele aplicar a esta cuestión atiende básicamente a dos dimensiones principales: la desigualdad material o económica y la de oportunidades. Estas dos categorías resultan quizá las más notables y sobre las que más acostumbrados estamos a tratar.

Por desigualdad material o económica se entiende como la diferencia que existe entre elementos tangibles y cuantificables que poseen los individuos. Esta diferencia, que suele resultar más evidente a simple vista, se puede dar a través de aspectos como las rentas, que tienen un efecto directo sobre el nivel adquisitivo, o los bienes en posesión de las personas.

La desigualdad de oportunidades, entendida como el desigual acceso a recursos sociales, quizá resulte más sutil y difícil de percibir, pues se expresa a través de aspectos poco palpables que a primera vista no suelen resultar evidentes, con efectos sobre las condiciones humanas y/o sociales de la persona, ya sea a través del género, la clase social o la diversidad funcional.

Tal y como se puede observar, la desigualdad es un fenómeno que toma una grandísima relevancia en el seno de una sociedad cuyas fronteras entre grupos e individuos no siempre se encuentran bien delimitadas, y cuyas transacciones entre los mismos resultan constantes y no siempre en los mismos términos o relaciones de poder. Esto produce situaciones en las que algunos de estos actores corren el riesgo de quedar invisibilizados y atrapados bajo las dinámicas de aquellos que sí que ostentan posiciones de dominio sobre los demás.

Por ello, creemos que esta sección, “Desiguales”, debe precisamente cumplir con el papel de sacar a la luz las brechas, agujeros y diferencias que existen en el seno de la sociedad, de acuerdo a las herramientas que tenemos a nuestra disposición, con el fin último de entender de dónde parten y qué consecuencias actuales y futuras pueden tener.

Te invitamos a que nos acompañes en este camino apasionante, no siempre fácil, para dar voz a todos aquellos que tienen mucho que decir, pero no siempre gozan de la oportunidad para ello. Sumérgete con nosotros en el universo de LogoKracia, ¡te aseguramos que no te vas a quedar indiferente!

 

Fuentes: Imagen de portada

[1]Macionis, J. J. y Plummer, K. (2005) Sociology: A Global Introduction. 3rd edn. Pearson Prentice Hall.

 

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