Un año más, y como viene siendo habitual desde hace un tiempo, la ciudad de Pozuelo de Alarcón ha saltado a la palestra como uno de los municipios con mayor renta de España, según datos comunicados por la Agencia Tributaria referentes a 2018. La diferencia con respecto a otros años es que esta ha bajado del primer al segundo puesto, superada por Matadepera y su increíble cuadruplicación de renta en tan solo un año.

No obstante, ¿de qué tipo de renta estamos hablando? Las cifras ofrecidas no hacen alusión a la habitual “renta per cápita”, sino a la “renta media disponible”, es decir, la renta de la que disponen las personas de un municipio, en promedio, una vez descontados los impuestos y sumadas las transferencias sociales. En este caso, Pozuelo aparece con 58.143 €, ocupando la primera posición en la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, y como podría ser de esperar, al igual que un país no es un territorio homogéneo en cuanto a sus características sociales y económicas, un municipio, por lo general, tampoco lo es. Además, si las rentas de este son especialmente altas, se puede cometer el error de obviar que, al final, nos encontramos ante una media y que esta se ve profundamente influida por los valores extremos, tanto por arriba como por abajo. Es decir, unos pocos muy ricos podrían elevar los niveles medios de renta a cotas muy altas.

Fuente:Estadística experimental INE

Gracias al Atlas de Distribución de Renta de los Hogares que publicó el INE en 2019, podemos hacernos una idea sobre cuál es la situación de la renta por persona en Pozuelo de manera más precisa, en el nivel de las secciones censales. Si en la mayoría de los casos, estas aparecen en verde, lo que implica niveles de renta entre 14000 y más de 30000 € por persona al año, es en el casco histórico del Pueblo donde aparecen zonas en color naranja y rojo, es decir, niveles por debajo de los 9000 y 8000 € respectivamente. ¿Cómo puede ser esto, si Pozuelo es una ciudad de ricos? Aquí, inevitablemente, tenemos que hablar de desigualdad.

El índice de Gini permite calcular la desigualdad en cuanto a los ingresos de los ciudadanos de un territorio concreto. El dato se representa entre 0 y 1, siendo 1 el máximo grado de desigualdad y 0, el mínimo. En el caso de Pozuelo, nos encontramos que el índice de Gini en 2014, según FEDEA, era 0,58, una cifra desorbitada que muestra el alto grado de desigualdad existente en la ciudad. Para hacernos una idea, el índice de Gini del conjunto de España en ese mismo año se situaba en 0,347, de acuerdo con las estadísticas del INE. 

Por otro lado, otra medida que permite ahondar en este análisis de la desigualdad es la distribución del peso total de la renta entre las personas situadas en el nivel más alto de renta y el más bajo. En Pozuelo, el 20% de la población que tiene los mayores índices de renta, concentra el 61,64% del total de la misma, mientras que el 20% de la población que se encuentra entre las personas con rentas más bajas, concentra solamente el 1,71% del total de la renta.

Todos estos datos dibujan una idea de una ciudad distinta a la que habitualmente se suele presentar, más cercana a un municipio de famosas celebridades que tiende a olvidar la presencia de población humilde, migrante y con condiciones socioeconómicas y de habitabilidad no precisamente desahogadas.

Por tanto, resulta importante poner el acento en que si la riqueza va de la mano de una mayor desigualdad, se hace patente el riesgo de obviar las necesidades y demandas de una parte de la población que necesita de un mayor apoyo institucional. En nuestra condición de científicos sociales, seguiremos vigilantes sobre esta cuestión, proporcionando un punto de vista que pueda ir más allá de una mera interpretación superficial.

Fuente: Imagen de portada

1992. Graduado en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y M.A. in Sociological Research por la Universidad de Essex (Reino Unido). Máster de Minería de Datos e Inteligencia de Negocio (UCM). Contratado FPU en el Departamento de Sociología Aplicada (UCM). Escuchar antes de hablar. Pensar, luego analizar. Las palabras se las lleva el viento, pero el conocimiento siempre queda.

1998. Estudiante de sociología de la UCM. De momento, un sociólogo en proceso con muchos proyectos e inquietudes en el bolsillo. Vengo aquí a compartir algunas.

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